TRÁNSITO03 de Abril de 2017

ESTACIONAR: UNA MISIÓN (CASI) IMPOSIBLE

La cantidad de autos en el barrio aumentó notablemente y encontrar lugar en la calle se hace cada vez más complicado.
Por la falta falta de lugar dejan los autos en infracción sobre las ochavas.


La situación se repite diariamente en las calles de Villa Urquiza: autos circulando a baja velocidad, dando vueltas manzana, y conductores que giran la cabeza de un lado a otro -como si estuvieran en una cancha de tenis- en busca del tan valioso lugar para estacionar. En ocasiones, se pierden hasta 15 o 20 minutos y quienes no quieren esperar, o se cansan de hacerlo, lo dejan en infracción y se exponen a una multa.

Según el registro de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad de Buenos Aires, Villa Urquiza es el barrio porteño con más demoliciones: en 2016 hubo 57, lo que significa más de 10 por kilómetro cuadrado. Y prácticamente en todos los casos se demolió una casa y se construyó un edificio. Coghlan y Villa Ortúzar, dos vecinos, completan el podio.

En enero de este año la Secretaría de Transporte de la Ciudad habilitó 51 nuevas cuadras para estacionar, lo que generó –según sus números- cerca de 745 nuevos espacios. En 23 nuevas cuadras se puede dejar el auto a 45° y en 28 cuadras en forma paralela al cordón. La medida se aplicó en 6 calles: Díaz Colodrero, Capdevila, Roosevelt, Tomás Le Bretón, Cullen y Bauness.

Una cochera privada cuesta hasta $1.400 por mes en Urquiza.


SoydeUrquiza.com intentó obtener más datos oficiales en la Secretaría de Transporte pero la dependencia porteña informó que no cuenta con estadísticas discriminadas por barrio. Tampoco es posible saber cuántos espacios públicos y privados hay para estacionar ni la cantidad de multas que se labran en Urquiza.

Si algún vecino quiere denunciar un vehículo mal estacionado puede hacerlo a través de la aplicación BA Denuncia Vial. Algunas de las infracciones que pueden denunciarse por esa vía son: Estacionamiento en cordón amarillo, rampa obstruida, auto estacionado sobre ochava o en doble fila.

Con el correr de los años cerraron varios garages del barrio y en sus terrenos se levantaron lujosas torres. Una cochera privada cuesta entre $1.000 y $1.400 mensuales, según la zona. Así que para aquellos que no pueden, o prefieren no pagarla, la solución al menos por ahora hay que encontrarla en una palabra: paciencia.