NO FUNCIONA HACE 10 AÑOS03 de Julio de 2017

EL "HOSPITALITO" LUCHA PARA VOLVER

HACE UNA DÉCADA EL GOBIERNO DE LA CIUDAD CLAUSURÓ EL EDIFICIO UBICADO EN TRIUNVIRATO Y MANUELA PEDRAZA. UN GRUPO DE VECINOS CREÓ UNA ASOCIACIÓN CIVIL Y LA SALA MÉDICA PODRÍA VOLVER A BRINDAR ATENCIÓN EN 2019.


La Sala de Asistencia Médica General Urquiza, conocido afectivamente como el “Hospitalito”, es una asociación civil que se ubica en la esquina de Avenida Triunvirato y Manuela Pedraza. Abrió sus puertas por primera vez en el año 1941 y supo atender a miles de vecinos del barrio y alrededores.

El centro médico cuenta con tres pisos en donde se reparten 21 consultorios, una guardia que funcionaba entre 12 y 14 horas diarias (dependiendo de la demanda), un laboratorio de análisis clínicos y hasta una morgue. Previo al cierre, este lugar contaba con 37 profesionales médicos que supieron atender diferentes especialidades como cardiología, ecografía, kinesiología, ginecología, pediatría y oftalmología, entre otras.

Luego de la crisis económica del 2001, el “Hospitalito” pasó a estar a cargo de Comisiones Directivas que realizaron un vaciamiento total de esta institución barrial, la cual sufrió tres juicios laborales y además se dejaron de pagar impuestos como AYSA, ABL y AFIP. La última comisión, que fue presidida por el vecino Julio Mohammad, llevó a la Sala a un remate judicial y las deudas en cada impuesto rondaban entre los $300.000 y $700.000.

En 2007, la Dirección General de Fiscalización del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró el edificio y desde ese entonces no funciona al público. En mayo del 2013, la actual Comisión Directiva -encabezada por Miguel Davidziuk y otros vecinos- realizó los primeros descubrimientos de los problemas que enfrentaba la sala médica: “Había objetos que no pertenecían al hospital, empezamos a ver un manejo raro. Este hombre no quería presentarnos a su comisión y nos daba un papel con unos nombres, pero además escondía documentación que si pertenecía al hospital”, cuenta Yanina Baccino, vecina del barrio, a SoydeUrquiza.com.



Baccino creó una página en Facebook que se llama ‘Queremos la Recuperación de la Sala de Emergencias Villa Urquiza’. Allí, comenzó a juntar firmas para destituir al presidente de la comisión y se contactó con otros vecinos para interiorizarse todos de la situación.

Luego de reiteradas denuncias, junto con la nueva comisión que actualmente está al frente, lograron que Mohammad y su esposa renunciaran: “Hemos limpiado todo, pusimos dinero para abogados, instalamos cámaras de seguridad y todo lo estamos haciendo con el sacrificio de nuestro tiempo. Hemos ido noches enteras a cuidar el hospital para que nadie entrara, se ha trabajado y se sigue trabajando para que funcione”, relata Baccino.

Durante los años de inactividad, ningún organismo oficial del Estado ha intervenido en la recuperación. El Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, ha manifestado lo mismo desde su cartera al explicar en varias reuniones vecinales en Villa Urquiza que ellos no pueden intervenir en este problema.

En mayo del 2016 era la fecha del remate judicial, y con el apoyo de otros vecinos que se involucraron lograron evitarlo. La ayuda llegó por parte del ‘Centro de Educación Médica e Investigaciones Clínicas “Norberto Quirno” (CEMIC)’, una asociación civil privada sin fines de lucro.

Junto con la actual Comisión Directiva, firmaron un acuerdo en donde el CEMIC se encargará del inmueble y la administración, respetando que el “Hospitalito” es una asociación civil y que le pertenece a los vecinos de Villa Urquiza.

En una entrevista que le realizó el periódico El Barrio en agosto de 2016, el director del CEMIC Hugo Magonza confirmó que la institución pagó al contado $570.000 para cancelar la deuda. Se debían casi $900.000 pero se llegó a un acuerdo por un monto menor. Miembros de la actual comisión directiva del "Hospitalito" confirmaron las cifras a SoydeUrquiza.com.

Se estima que en el año 2019 la Sala de Emergencias estaría lista para ponerla en condiciones. El CEMIC, en conjunto con la Agencia Gubernamental de Control, debe firmar un convenio para levantar la clausura y obtener la correcta habilitación del establecimiento y comenzar a refaccionar por partes al “Hospitalito”. Para ello, se invertirán entre uno y tres millones de dólares para la refaccionar el edificio, la puesta en funcionamiento de nuevos equipamientos tecnológicos y reconstruir las instalaciones eléctricas, de agua potable y de gas.

Miguel Davidziuk comentó que la primera función que el centro médico ofrecerá es la atención primaria de los pacientes en la guardia, y en caso de que presenten cuadros complejos se los derivará a los Hospitales Pirovano y Tornú de manera inmediata. Por otro lado, el CEMIC le entregará a la Comisión Directiva una cierta cantidad de cupos (esto se definirá por la cantidad de socios que quedaron registrados en los libros del lugar previo a la clausura) que serán entregados a los pacientes de acuerdo a la demanda y las consultas que lleven.